Consolidar en las personas que trabajan en la empresa una verdadera cultura de trabajo. Promover su dignidad y desarrollo personal a fin de que las mismas sean personas comprometidas con su trabajo, su familia y su comunidad.
 
a. Actitudes, hábitos, virtudes y valores: Orientación a resultados, Pro-actividad, liderazgo; autoconciencia, planificación, sentido de equipo, profesionalismo y solidaridad.
b. Habilidades: Trabajo en equipo, Comunicación, Inteligencia Emocional y Empatía.
c. Conocimientos: Herramientas de planificación y administración de su tiempo, para optimizar el trabajo en equipo y la comunicación.
 
Todas las personas que trabajan en la organización.
 
Se comprobó en las organizaciones con quienes trabajamos mejoras en:
Fortalecimiento del compromiso mutuo entre los empleados y la empresa.
Sentimientos de unión y pertenencia.
Notable mejora en la comunicación interna.
Mejoras sensibles en las relaciones, particularmente la de jefe – colaborador. Los empleados “descubren” que sus jefes son personas al igual que ellos.
Los empleados valoran los temas tratados y la sensibilidad de la empresa que se preocupa por ellos como personas.
Generación de espacios para el intercambio de ideas.
Personas más responsables por lo que hacen y por cómo lo hacen.